martes, 12 de marzo de 2013

PUREZA FORMAL, ESPACIALIDAD Y LUZ


En un barrio residencial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, se levanta esta casa, proyecto del arquitecto Pinto da Mota, que poco muestra de sí hacia la calle, más bien se va descubriendo su riqueza formal y funcional, a medida que vamos ingresando.


De volúmenes puros y líneas simples, se organiza espacialmente entorno a un patio central, que más que un patio tradicional pensado como expansión, es un patio que se convierte en una auténtica caja de luz natural desde donde se iluminan los ambientes.


A su vez, este patio de luz, funciona como un volumen dentro del volumen de la vivienda, interconectando entre sí a los distintos niveles. Ésta comunicación visual que se entabla a través del patio, también se repite desde todos los ángulos de la casa, logrando continuidad visual entre la casa y el jardín posterior y pulmón de manzana, al que se llega mediante cómodas escaleras que salvan las diferencias de nivel.


Se buscó una franca conexión entre áreas públicas y privadas, lo que se materializó con el empleo de losas sin vigas, que amplían los vanos y las grandes superficies vidriadas que le otorgan transparencia al conjunto. Por eso, las barandas, en su totalidad, fueron materializadas con cristal para evitar obstáculos visuales y en cuanto a las escaleras, se las diseñó lo más etéreas y desprovistas posible.


Toda la casa es un gran volumen de hormigón y cristal, sutilmente velado cuando se cierran las tramas de enrejado de acero que completan la forma pura, dejando en su interior los espacios semicubiertos.


Fuente: nicolaspintodamota.com